Parroquia Santa María del Silencio
(Personas sordas y sordociegas) - C/. Bravo Murillo, 93 - 28003 - MADRID - Teléf. / Fax: 915 54 62 36 - Email: stamsilencio@stamsilencio.com


Inicio
 
Santa María del Silencio,
Nuestra Madre
 
 
Horario apertura parroquia 
 
Martes y Sábados: 17-21 h.
Jueves: 17-20 h.
Domingos y festivos:10.30-13.00 h.
 
Despacho parroquial
 
Atendido por JAIME Gutiérrez
(para confesiones y atención personal):
Martes: 17-21 h.
Sábado. 17-19 h.
Domingo. 11-12 h.
Concertar cita: sms 607838017
Fax: 91 554 62 36
 
Atendido por el diácono LUIS Gonzálo (partidas de bautismo, administración y secretaria):
Martes y jueves : 17-19 h.
 
 
 
 

Fecha límite de inscripción: 30 de marzo
 
DESCARGA: TRIPTÍCO PDF

 

DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO  (C) 4-2-10



 
EVANGELIO
 
Del santo evangelio según san Lucas 
En aquel tiempo, la gente fue a ver a Jesús para oír la palabra de Dios, estando él cerca del lago. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. 
Subió a la barca de Pedro, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Y Jesús desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. 
Cuando acabó de hablar, dijo a Pedro: - «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.» 
Simón contestó : - «Maestro, nos hemos pasado la noche trabajando y no hemos pescado nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.» 
E hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Llamaron a sus compañeros de la otra barca, para que vinieran a ayudarles. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto Pedro de rodillas delante de Jesús, le dijo: - «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.» 
Jesús dijo a Pedro: - «No tengas miedo; desde ahora serás pescador de hombres.» 
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron. 


COMENTARIO V DOMINGO TIEMPO ORDINARIO C

 

La Palabra de Dios que hemos escuchado nos invita a poner toda nuestra confianza en Él, especialmente cuando pensamos que ya no podemos hacer nada, cuando perdemos la esperanza y nos desanimamos.

Vemos como Pedro le dice a Jesús: “Maestro, hemos pasado toda la noche trabajando y no hemos pescado nada”.

La actitud de Pedro es normal y expresa lo mismo que muchas veces pensamos nosotros sobre las situaciones que vivimos. Muchas veces vemos que nuestros hijos no aceptan la fe que nosotros hemos intentado transmitirles, cuando pensamos en el futuro de la familia, del trabajo, de la educación, de la sociedad, de la Iglesia, parece que todo lo vemos oscuro y miedo hay.

Igual que Pedro, nosotros muchas veces pensamos que nuestros esfuerzos no valen para nada, que hemos perdido el tiempo. Queremos educar a nuestros hijos en la fe y en los valores cristianos, pero muchas veces nuestros hijos rechazan la fe. Queremos que la sociedad cambie, pero la sociedad está peor (cada vez más paro, más hambre, más injusticias, más abortos), queremos animar a otras personas para descubran la fe, se encuentren con Jesús y parece que no nos hacen caso.

Muchas veces pensamos que ya lo hemos intentado todo. Fuerzas para continuar no hay. Esperanza perdemos.

Por eso, nosotros debemos mirar la experiencia de San Pablo. El experimentó la debilidad y el fracaso. Pero él se encuentra con Jesús resucitado. El encuentro con Jesús, cambia su vida totalmente. Por eso dice: “yo soy el menor de los apóstoles, yo no soy digno de llamarme apóstol”.

La experiencia de Pablo nos enseña el camino para anunciar el Evangelio, el camino auténtico: la confianza total en la gracia de Dios, confianza total en la fuerza de Dios.

Misma confianza que vivió San Pedro: “motivo tú (Jesús) lo dices, yo echaré otra vez las redes al mar”. Gracias a la confianza en Jesús, la red se llenó de peces.

Nosotros debemos descubrir cada día que el fruto de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo no depende de nosotros, depende de Dios. Por eso nosotros debemos vivir siempre unidos a Jesús y confiar totalmente en él, para no perder la esperanza y seguir luchando y trabajando en la extensión de nuestra fe y el cambio de nosotros mismos y en el cambio de nuestra sociedad.
 

DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO (C) 31-1-10


Domingo IV del tiempo Ordinario (C) 31-1-10

 
 
EVANGELIO
 
Del santo evangelio según san Lucas

En aquel tiempo, dijo Jesús en la sinagoga: - «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»
Y todos estaban de acuerdo y se asombraban de las cosas que decía.
Y decían: - «Éste el hijo de José?»
Y Jesús les dijo: - «me vais a decir aquella frase: "Médico, cúrate a ti mismo", haz también aquí en tu tierra las cosas que hemos oído que has hecho en otros pueblos.»
Y luego dijo: - «Os aseguro que ningún profeta es bien visto en su pueblo. En Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando no llovió durante tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; pero a ninguna de ellas fue enviado Elías; solo a una que vivía en Sarepta. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue curado, solo Naamán.»
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, llevaron a Jesús fuera del pueblo hasta un barranco con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.
 
 
 COMENTARIO IV DOMINGO TIEMPO ORDINARIO C

El Evangelio de hoy es continuación del Evangelio del domingo pasado.
El domingo pasado escuchamos como Jesús, haciendo uso del derecho que todo israelita judío tenía, entra el sábado en la sinagoga para leer y comentar la Escritura.
Hoy vemos la reacción de los habitantes de Nazaret que le escuchan. Se quedan asombrados. ¿De dónde le viene a éste todo lo que dice? Ellos le han visto nacer y crecer en el pueblo. Conocen a su familia, su padre es una carpintero del pueblo.
No comprenden nada.
Esto nos enseña que nosotros debemos aprender a reconocer a Dios en las personas que conocemos, en la vida cotidiana, en cada situación de nuestra vida, en cada persona con la que nos encontramos. Dios se manifiesta todos los días, en cada momento de nuestra vida.
Podemos pensar que ser anunciadores del Evangelio en nuestro ambiente, en nuestra familia, en nuestro trabajo, es difícil. Todos los cristianos tenemos la responsabilidad de anunciar el Evangelio, la Palabra de Dios. 
La mejor manera de anunciar el Evangelio es con la vida. Como nos dice San Pablo el Evangelio se resume en una palabra: AMOR.
Si vivimos el amor a todas las personas, también a los enemigos, a las personas que no me gustan, estamos anunciando el Evangelio de Jesús.
San Pablo nos dice que la persona que ama es comprensiva, tiene paciencia, no se enfada, sabe perdonar, se alegra con la verdad, no se alegra con la injusticia.
Si vivimos este amor en nuestra familia, en nuestro ambiente, en nuestro trabajo, en todos los momentos de nuestra vida, estamos anunciando el Evangelio de Jesús.



  Conferencia:

"Celulas Madre" por Carlos Martínez, médico 17-1-10

CONFERENCIA: Celulas Madre, por Carlos Martínez, médico 17-1-10 

"Celulas madre, agresiones a la vida, experimentación con embriones.


JUEVES, EL DÍA 4-2-2010

1R 2, 1-4,10-12       Sal 1Cro 29, 10-12       Marcos 6, 7-13

Celebración de la Palabra: Jueves, el día 4-2-2010 

   Más vídeos...



Domingo, 27 de diciembre, Fiesta de la Sagrada Familia
Con familias, sacerdotes, obispos y cardenales de toda Europa.
Miles de personas asistieron este domingo a la misa que se celebró en la plaza de Lima con motivo de la festividad de la Sagrada Familia. Con un grupo de 12 personas sordas y más cuatro interprétes.
El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, fue el encargado de oficiar la Eucaristía.



Dentro de este tiempo de ADVIENTO, alguna de las actividades que hemos realizado para preparar mejor la NAVIDAD en solidaridad con los más pobres, los preferidos de Jesús.

 

 

Contador
desde 10-10-2009
 

Diseñado y codificado por Miguel Ángel Esteban
Parroquia Santa María del Silencio