JUNIO 2015


Liturgia: Tiempo Ordinario II

Domingo XIII del T.O. (B), 28-6-2015

Bienvenidos hermanos. 

Comenzamos ya la Eucaristía; dejemos en este momento a un lado nuestras preocupaciones y pensamientos y centrémonos en dar gracias a Dios por todo y a seguir aprendiendo de las Escrituras.

Dios es pura misericordia y bondad, y además, inmensa generosidad, porque lo único que nos pide es fe, un poquito de fe. Si tenemos fe, todo lo  podemos y todo nos lo da el Señor.  

Porque con Fe en Dios, todo se ve de otra forma: se vencen las dificultades, se busca el bien común, se cuida la creación de Dios.

¡Óyeme, niña, levántate!

(Marcos, 5, 21-43)



Liturgia: Tiempo Ordinario II

Domingo XII del T.O. (B), 21-6-2015

Bienvenidos todos a esta fiesta de la Eucaristía.

Hoy las lecturas nos muestran que Dios es misericordioso con sus hijos; que si confiamos en Él -si tenemos fe-, no tenemos que tener miedo ni dudas. Todos nosotros somos renovados por Cristo. Él murió para darnos una nueva vida, sin críticas ni murmuraciones; siguiendo al Señor en todo.  

“¿Por qué tenéis miedo? ¿Todavía no tenéis fe?” (Marcos 4, 35-40) 



Liturgia: Tiempo Ordinario II

Domingo XI del T.O. (B), 14-6-2015

Bienvenidos a esta Eucaristía, hermanos.

Las lecturas de hoy nos enseñan que desde nuestra pequeñez  y humildad, igual que el grano de mostaza, si seguimos a Cristo y sus enseñanzas, daremos frutos en abundancia.

El Señor es capaz de plantar (darnos) la fe en nuestro corazón que,  abonada (gracias a) por las lecturas y enseñanzas de la Iglesia, crecerá y se hará fuerte lo mismo que un gran árbol. 

Escuchemos con mucha atención las parábolas que relata el Evangelio de hoy. 

“Todo se lo explicaba con parábolas” (Marcos 4, 26-34) 



Liturgia: Tiempo Ordinario II

Domingo del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, (B) 7-6-2015

¡Bienvenidos a todos!

Hoy es la festividad del Corpus Christi. Hoy damos especialmente gracias a Jesús por la Sagrada Eucaristía, porque Él quiso quedarse con nosotros para darnos paz, fuerza, alegría, amor, unidad...

Jesús nos entrega su Cuerpo y su Sangre a nosotros, empezando hace 2000 años en que demostró su amor por nosotros hasta la Cruz. Desde ese momento, Jesús está con nosotros en cada Eucaristía.

 Miremos el pan, que es el Cuerpo, y el vino, que es la Sangre de Jesús, y digámosle GRACIAS, porque somos testigos de su Amor eterno. 

“Tomad, esto es mi cuerpo”

“Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos” (Marcos 14, 12-26)