Qué es: El año litúrgico


 
El Año Litúrgico
 
 

Es el año de la Iglesia en el que celebramos las fiestas del Señor, de la Virgen y de los santos.

Empieza con el domingo primero de Adviento (último domingo de noviembre o primero de diciembre) y termina con la fiesta de Cristo Rey (a final de noviembre).

Tiene 4 partes importantes, llamadas "TIEMPOS FUERTES" en los que celebramos los misterios de la vida de Cristo.

Estos "Tiempos Fuertes", son:

  • ADVIENTO

  • NAVIDAD

  • CUARESMA + el TRIDUO PASCUAL

  • PASCUA

ADVIENTO ( = tiempo de espera): son los cuatro domingos anteriores a la fiesta de Navidad. En este tiempo nos preparamos al misterio del Nacimiento Jesús, Hijo de Dios, que quiso vivir en medio de nosotros, siendo igual a nosotros en todo, menos en el pecado.

NAVIDAD: Empieza con la Misa del "Gallo" en la noche del 24 de Diciembre y termina con la fiesta del Bautismo del Señor. En este tiempo se celebran las fiestas de: Navidad, Sagrada Familia, Santa María Madre de Dios (1 de Enero), Epifanía (= manifestación, aparición) y del Bautismo del Señor.

Con la fiesta del Bautismo del Señor, empieza un tiempo que se llama "Tiempo Ordinario", que tiene dos partes: la primera empieza con esta misma fiesta y acaba el domingo antes del Miércoles de Ceniza.

CUARESMA: Empieza el Miércoles de Ceniza y termina con el comienzo de la Misa "en la Cena del Señor" que se celebra el Jueves Santo por la tarde. Después del Miércoles de Ceniza hay 5 domingos y después el Domingo de Ramos, con el que empieza la Semana Santa.

La Cuaresma ( = 40 días), nos recuerda los 40 días de oración que Cristo vivió en el desierto antes de empezar su vida pública. Es un tiempo especial para la CONVERSIÓN ( = cambio de vida) con la oración, la penitencia y las obras de caridad, que nos preparan a celebrar la Pascua.

TRIDUO PASCUAL: Son los tres días anteriores a la gran fiesta de la Pascua, es decir, Jueves, Viernes y Sábado Santos. Eljueves celebramos la Ultima Cena de Jesús cuando, solo por amor, Él instituyó ( = creó) el sacramento de la Eucaristía, hizo sacerdotes a sus discípulos y nos dio el gran mandamiento del amor: "Amaos unos a otros, como Yo os he amado. Elviernes celebramos la Pasión y Muerte del Señor. El sábado es un día de "espera" de la Resurrección del Señor. En este día la Iglesia no celebra la Eucaristía ni ningún otro sacramento.

PASCUA: Comienza con la Vigilia Pascual que se celebra en la noche del sábado santo, y termina con la fiesta de la venida del Espíritu Santo (Pentecostés). Tiene 6 domingos a los que sigue el domingo de la Ascensión y después el de Pentecostés. El tiempo de Pascua dura 50 días que se celebran como si fueran uno solo.

Pascua, quiere decir "paso". "Paso" de la muerte a la Vida. Cristo, muriendo en la cruz, venció a la muerte y vive para siempre.

La fiesta de Pascua es la más importante de todo el Año Litúrgico (= el año de la Iglesia) porque la Resurrección del Señor es lo más importante de nuestra fe: "Si Cristo no ha resucitado, nuestra fe no tiene sentido".

Después del tiempo de Pascua, continúa la segunda parte del "Tiempo Ordinario", que se cortó el domingo antes del Miércoles de Ceniza. Continúa otra vez el domingo de la Santísima Trinidad (domingo siguiente al de Pentecostés) y acaba con la fiesta de Cristo Rey, a finales de noviembre. En total el tiempo ordinario tiene 34 domingos.

ADVIENTO
Tiempo de esperanza

Adviento quiere decir "venida"; pero: ¿quién viene?, ¿para qué y para quién viene?.

Algunas veces necesitamos necesitamos pensar en las cosas que ya sabemos: Viene Jesús, el Enviado de Dios, el Salvador. Por eso, "Adviento", es igual a esperanza; no esperamos a un Dios sin cara, sino la confianza cierta de la venida de Aquél, que ya nos ha visitado. Es una esperanza que nos anima a estar vigilantes, atentos, preparados: en la oración y en la caridad, sabiendo que el Reino de Dios está cerca.

Esperamos a un Dios que tiene cara; Es el misterio principal del cristianismo, el misterio de la Encarnación, el misterio de Dios hecho Hombre. 

El amor a Dios no empieza en el hombre, es Dios quien nos ha amado primero y ha venido a buscarnos, a darnos su amor y su vida para salvarnos y viene otra vez, cada año, con cara de niño.

Podía haber venido con cara de persona mayor. Pero no, quiso tener nuestra vida completa, igual a la nuestra, menos en el pecado. Viene a la tierra dejando su gloria divina y, también, toda posible gloria humana; es el comienzo de una nueva era de la Humanidad. Dios ya tiene cara humana y al mismo tiempo, hay una cara humana que nos da a conocer la cara de Dios. 

Adviento es tiempo para acompañar a Nuestra Madre y "ayudarla" a llevar el peso de Dios, el peso de Jesús hasta Belén. Es tiempo de confianza con María; es tiempo de alegría junto a la madre del Salvador. Con Ella, aprendemos a llevar el peso de Dios, y de todo lo que eso significa; es lo que Dios ha querido poner sobre nuestros hombros. Con María comprendemos mejor que el yugo de Cristo es suave y la carga ligera: Él la lleva con nosotros.

Es necesario ver esto mismo en el trabajo, en las relaciones familiares, profesionales y sociales. El peso de Dios, que, al llevarlo con Él, resulta más ligero y gozoso. Así vivimos el espíritu de penitencia y purificación. 

Adviento, también es tiempo para hablar con María. Ella es una mujer especial y sus hijos participamos de su belleza y de su gracia.

Adviento es un tiempo de penitencia y conversión; de espera y de esperanza; de solidaridad y de unión. Es el tiempo que nos regala Jesús para prepararnos a celebrar sus tres venidas:

• La primera venida en Belén, hace más de 2000 años;
• la venida de hoy, de cada día, anuestras vidas; 
• su última venida al fin del mundo.

Todos los años, en el tiempo de Adviento, Juan el Bautista nos dice: "Os traigo una Buena Noticia. El tiempo se ha terminado. El Señor está cerca". Juan el Bautista, nos invita a preparar una Navidad diferente, para que seamos Servidores del Reino y para que, a través de nosotros, Jesús, pueda nacer en los corazones de todos los hermanos.

Ojalá que en este Adviento, la luz de Jesús brille en nosotros, lo mismo que brilló en Juan en Bautista, para que podamos ser Luz que guíe el camino de nuestros hermanos.
Adviento: alegrarnos con María
La fiesta de nuestra Madre, la fiesta de la Inmaculada, aparece a mitad del Adviento como una luz que nos ayuda a vivir en la esperanza.
Símbolos del Adviento
La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en encender velas durante el invierno para representar al fuego del dios Sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. 

Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. 

La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.

Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida. Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.

Las cuatro velas: Nos hacen pensar en la oscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo. Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.

Se acostumbra usar diferentes colores: una morada, una roja, una rosa y una blanca. Hay quienes acostumbran poner tres velas moradas y una rosa o blanca. Se prenden primero las moradas que nos recuerdan que es tiempo de penitencia, de conversión. La blanca o rosa significa la alegría de la llegada de Jesucristo.
 
 
 
 
LA FIESTA DE PASCUA

Durante el año sabemos que hay fiestas que siempre se celebran en el mismo día. Por ejemplo:

6 de Enero Día de Reyes
19 de Marzo S. José
15 de Agosto La Asunción de la Virgen
8 de Diciembre La Inmaculada
25 de Diciembre Navidad

Pero hay otras fiestas que no tienen fecha fija, como el Miércoles de Ceniza, la Semana Santa o Pentecostés... ¿Por qué ocurre esto?.

Las fiestas que no tienen fecha fija son fiestas que celebran los misterios de la vida del Señor y que dependen de la fecha en la que se celebra la fiesta más importante del año y que tampoco tiene fecha fija: la PASCUA.

La fiesta de Pascua puede ser cualquier día entre el 22 de marzo y el 25 de abril, pero siempre en domingo. El 21 de marzo empieza la primavera; a este día se le da también el nombre de equinoccio ( = el día y la noche son iguales) de primavera. A partir de aquí se busca la primera LUNA LLENA y la fiesta de pascua será siempre el domingo siguiente a esa luna llena.

En el siguiente cuadro vemos que, en el año 2008, hay una luna llena el 21 de marzo, que coincide con el inicio de la primavera. Y el domingo siguiente es el 23, fecha en la que en 2008 se celebra la Pascua cristiana.

Cuando ya sabemos la fecha en que se celebra la Pascua, ya es fácil saber las fechas de las demás fiestas y celebraciones.


PENTECOSTÉS
Es una fiesta que se celebra en toda la Iglesia, con la que se recuerda la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, cincuenta días después de la Resurrección de Cristo, La palabra Pentecostés viene del griego que significa " el día quincuagésimo", es decir, 50 días después de la Pascua.

El Catecismo de la Iglesia Católica, dice que el Espíritu Santo es la "Tercera Persona de la Santísima Trinidad". Es decir, hay un solo y único Dios, con tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad ha sido revelada ( = dada a conocer) por Jesús en su Evangelio.

El Espíritu Santo colabora con el Padre y el Hijo desde el comienzo de la historia e la salvación hasta su fin.

Al Espíritu Santo se le representa de diferentes formas:

 

   * Agua: El simbolismo del agua es significativo de la acción del Espíritu Santo en el Bautismo, ya que el agua se convierte en el signo sacramental del nuevo nacimiento que nos hace hijos de Dios.

   * Unción: Significa la fuerza. La unción con el óleo ( =aceite) es sinónima del Espíritu Santo. En el sacramento de la Confirmación se unge al confirmado para prepararlo a ser testigo de Cristo.

   * Fuego: Simboliza la energía transformadora de los actos del Espíritu. (Lenguas de fuego sobre la cabeza de los apóstoles)

   * Nube y luz: Símbolos inseparables en las manifestaciones del Espíritu Santo. Así desciende sobre la Virgen María para "cubrirla con su sombra". En el Monte Tabor, en la Transfiguración, el día de la Ascensión; aparece una sombra y una nube.

    * La Mano: Con la imposición de manos los Apóstoles y ahora los Obispos, trasmiten el "don del Espíritu".

   * La Paloma: En el Bautismo de Jesús, el Espíritu Santo aparece en forma de paloma y se posa sobre Él.

La fiesta de Pentecostés es la más importante en la vida de la Iglesia Católica, después de la fiesta de la Resurrección del Señor (Pascua).