¿Quiénes somos?

 Nuestra parroquia es una parroquia personal (las parroquias personales se diferencian de las geográficas en que no prestan servicio a las personas de un territorio concreto, sino a toda la Diócesis. Se crean fundamentalmente por razones de lengua y culturas diferentes). Nuestra parroquia ofrece servicio pastoral a unas 15000 personas sordas y sordociegas repartidas por toda la diócesis de Madrid. No es una parroquia geográfica, por lo que sus límites son tan grandes como toda la diócesis. Es una comunidad formada por personas sordas, sordociegas y oyentes.

Está atendida por dos sacerdotes (un sordo y un oyente), un diácono permanente y un grupo grande de colaboradores laicos y religiosos, sordos y oyentes, que entregan gran parte de su tiempo, cualidades, recursos materiales, etc. a la evangelización de las personas sordas. Todos ellos formamos la comunidad parroquial de Santa María del Silencio. Una comunidad integradora dentro de la Iglesia católica.

Ofrece los mismos servicios y actividades que cualquier otra parroquia: Celebración de todos los sacramentos, formación, actividad caritativa-social, momentos de oración, etc.

Todo ello adaptado a las necesidades específicas de las personas sordas y sordociegas (lengua de signos, adaptación de textos, medios visuales, intérpretes, etc.)

Desde esta parroquia se coordina toda la pastoral de personas sordas de la Diócesis de Madrid. Tanto el diácono como el sacerdote van también a otras parroquias a celebrar matrimonios, funerales y otras actividades pastorales.

 

Breve historia de la Parroquia

   *Corría el año 1970 cuando los dos sacerdotes sordos que entonces había en Madrid y un grupo muy reducido de personas Sordas seglares, conocedoras de las necesidades espirituales y materiales de las personas Sordas de Madrid y de las dificultades que tenían para participar en las actividades religiosas y pastorales de sus parroquias y acceder a sus servicios, como el de Caritas, se pusieron en contacto con el delegado diocesano de Caritas. Poco después se puso en marcha el Servicio Diocesano de Caritas para personas Sordas en la misma sede central de Caritas de Madrid donde eran atendidos los casos de necesidad de las personas Sordas (desde asesoría jurídica hasta temas económicos, pasando por medicinas, atención a enfermos, trabajo...) y ayudas de todo tipo que, aprovechando los recursos de los distintos servicios de la citada central de Caritas se iban solucionando de forma satisfactoria.

    Poco después, a petición de uno de los citados sacerdotes, se puso en marcha en Madrid el Centro Diocesano de Pastoral del Sordo, con sede en un pequeño local cedido por el párroco de la de Ntra. Sra. de los Ángeles donde se llevaron a cabo las primeras actividades para la preparación de distintos Sacramentos (Bautismo y Matrimonio principalmente). Paralelamente, los citados sacerdotes, de acuerdo con los de distintas parroquias e iglesias de Madrid, comenzaron a celebrar la Eucaristía en distintos lugares:   los sábados por la tarde en la  parroquia de S. Roque (Carabanchel) y en otra parroquia de Vallecas; y los domingos por la mañana en la Iglesia de las MM. Reparadoras, de la calle de Fomento (zona Centro)  y en  el Colegio de la Purísima (Zona de Ventas).

    Más adelante, el mismo párroco de Ntra. Sra. de los Ángeles cedió una amplia nave de su edificio donde se instalaron las distintas dependencias del centro Diocesano de Pastoral de Sordos y se pudo habilitar un espacio como capilla, donde se empezó a celebrar la Eucaristía diaria. 

    Toda esta experiencia acumulada llevó a algunas personas sordas, mayoritariamente jóvenes, a plantear a uno de los sacerdotes sordos la oportunidad y necesidad de crear una parroquia para Sordos en Madrid. Planteado el tema ante el departamento correspondiente del Arzobispado y tras el oportuno expediente, finalizó con el Decreto de Erección de la MISIÓN PASTORAL, CON CURA DE ALMAS, SANTA MARÍA DEL SILENCIO, firmado por el Cardenal-Arzobispo de Madrid, D. Vicente Enrique y Tarancón, con fecha del 3 de Mayo de 1973. Y la fecha de arranque  de la vida de la parroquia fue el 3 de Junio del mismo año, con la celebración de una Eucaristía, presidida por el entonces obispo auxiliar de Madrid-Alcalá, D. Ramón Echarren Isturiz.

    Al crearse esta parroquia, el anterior servicio de Caritas pasó a funcionar como una Caritas Parroquial a semejanza de las existentes en las distintas parroquias de Madrid.

    Una nueva cesión del párroco de la de Ntra. Señora de los Ángeles permitió que la parroquia pasara a disponer de todo el ala derecha de su edificio que, una vez acondicionado, con obras que superaron los 5 millones de pesetas y que costeó totalmente el arzobispado, pasó a ser, hasta hoy, la sede de la parroquia, que fue consagrada por el Sr. Cardenal-Arzobispo en Mayo de 1976. Y es aquí donde actualmente se encuentra la parroquia.


Noticias: Especial

INAUGURACIÓN DE LA NUEVA PARROQUIA DE SANTA MARÍA DEL SILENCIO

30 de noviembre de 2012

INAUGURACIÓN DE LA NUEVA PARROQUIA DE  SANTA MARÍA DEL SILENCIO, 30 de noviembre de 2012

       Las personas sordas y sordociegas tenemos una nueva parroquia en la calle Raimundo Fernández Villaverde, 18 A.

       Es una parroquia más grande y totalmente accesible para todas las personas con discapacidad. Además de utilizar lengua de signos y voz en todas las actividades, tiene bucle magnético en el templo para usuarios de implante coclear o audífonos, proyección de textos en las misas, plataforma salvaescaleras, baños adaptados para personas con movilidad reducida. La parroquia fue inaugurada el 30 de noviembre de 2012 con una misa presidida por el Sr Cardenal-Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Asistieron numerosas personas sordas, sacerdotes, familiares y amigos.

 

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Este edificio tan gemelito al Palacio de Comunicaciones de Cibeles es la Parroquia de Santa María del Silencio. Aquí se ofrece la misa tanto hablada como en lengua de signos. Está dedicada a la advocación de Santa María del Silencio, patrona de los sordos y sordociegos.

En el Siglo XVII un caballero florentino y su mujer colocaron una imagen de la Virgen en la esquina de su casa. La bautizaron como Virgen del Silencio.

Paseaba por aquí una muchacha casada con un buhonero. A la chiquilla le dio un no sé qué por el cuerpo que se quedó tullida. Su marido no quiso saber nada más de ella y se vio obligada a mendigar por las calles. La mujer venía a dormir a los pies de la imagen de la Virgen y un día ¡sorpresa! Cuando se despertó la Virgencita le había curado.    (TELEMADRID 24.03.2017)


Memoria como la despedida de la calle Bravo Murillo, 93 en antigua Parroquia Santa María del Silencio durante casi 40 años.

Ultima visita: El sábado día, 23 de enero de 2013

Última visita: El domingo día, 24 de enero de 2013