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Un domingo más estamos reunidos por el Señor entorno al altar, para celebrar la Eucaristía Hoy, Jesús nos invita a vivir sin estar tan agobiados por las preocupaciones materiales: a vivir sin angustia; nos invita a vivir intensamente el momento presente, sin refugiarnos en el pasado o a sufrir por el futuro San Pablo nos llama a ser servidores de Cristo y a no juzgar, pues sólo Dios conoce lo escondido en el corazón del hombre. Jesús nos dirá en el Evangelio: que “cada día tiene su trabajo” y nos invita a evitar el agobio por un mañana que no está a nuestro alcance y que expresa falta de fe y confianza en Dios. |
DOMINGO VIII del Tiempo Ordinario A
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Nadie puede ser fiel a dos amos. Porque odiará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no "pasará" del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No estéis preocupados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. La vida es más impotente que la comida, y el cuerpo más importante que el vestido. Mirad a los pájaros: no siembran, ni siegan, ni almacenan, pero vuestro Padre celestial los alimenta. Y vosotros sois más importantes que los pájaros. Ninguno de vosotros puede hacer su vida un poco más larga. No os preocupéis por el vestido. Mirad la belleza de las flores del campo: ni el rey Salomón, con todo su lujo, estaba vestido como una de esas flores. Pensad, que si Dios hace eso con las flores, hará mucho más con vosotros, aunque tenéis poca fe. No viváis preocupados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Las personas que no tienen fe se preocupan por esas cosas. Pero vuestro Padre del cielo sabe que tenéis necesidad de todo eso. Primero buscad el reino de Dios y su justicia; y las demás cosas se os darán. No os preocupáis por mañana, porque el día de mañana tiene su propio problema. A cada día tiene sus problemas.»
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Bienvenidos todos a esta celebración en el día del señor.
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Domingo VII del T.O. (A)
DOMINGO VII del Tiempo Ordinario A
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente." Pero yo os digo: No os enfrentéis a la persona que os hace daño. Al contrario, si una persona te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la izquierda; si una persona quiere denunciarte para quitarte el vestido, dale también la capa; si una persona te pide que andes con ella un kilómetro, acompáñale dos kilómetros; si una persona te pide, dale, y si una persona te pide prestado, no la rechaces. Sabéis que la Ley decía: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo". Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por las personas que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir el sol para los malos y los buenos, y manda la lluvia a los malos y a los buenos. Porque, si amáis a los que os aman, no tendréis premio, porque las personas falsas hacen lo mismo. Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, no hacéis nada importante, porque lo mismo hacen los hombres malos. Por eso, sed perfectos, lo mismo que vuestro Padre del cielo es perfecto.»
Domingo VI del Tiempo Ordinario A
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«No penséis que he venido a anular la Ley y los profetas: no he venido a anularlas, sino a hacerlas más completas. Os digo de verdad que la Ley se cumplirá hasta que el cielo y la tierra se acaben. La persona que no obedezca la Ley, incluso en las cosas menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres, esa persona será la menos importante en el reino de los cielos. Pero la persona que cumpla toda la Ley y enseñe a cumplirla será importante en el reino de los cielos. Sabéis que antiguamente se dijo: "No matarás", y la persona que mate será castigada. Pero yo os digo: la persona que esté peleado con su hermano será castigada. Por eso, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a hacer la paz con tu hermano, y después vuelve a presentar tu ofrenda. Sabéis el mandamiento que dice "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: La persona que mira a una mujer casada deseándola, ya ha hecho adulterio con ella en su interior. Si tu ojo derecho o tu mano derecha te hacen pecar, sácate el ojo y córtate la mano y tíralos. Es mejor perder una parte de tu cuerpo que ser castigado con el cuerpo entero en el infierno. La Ley dice: "El hombre que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio." Pero yo os digo: El hombre que se divorcie de su mujer, la anima a hacer adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio. Habéis oído que la Ley decía a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus promesas al Señor". Pues yo os digo que nunca juréis: Es suficiente decir "sí" o "no". Lo que pasa de ahí viene del Maligno.»
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Bienvenidos a la celebración de esta Eucaristía.
Nosotros no podemos evitar que el poder del mundo esté siempre presente, con la violencia, el engaño y la prepotencia.
La misión que Dios nos encomienda es más fácil: Atraer con nuestras buenas obras a las personas sometidas al pecado, para que sientan el poder de Dios.
Podéis estar seguros de que el Padre Celestial nos va a apoyar siempre para cumplir su voluntad.
Y recordad que si no ponemos en práctica las cosas que aprendemos en misa, nuestra fe no sirve de nada. |
Domingo V del Tiempo Ordinario A
Lectura del santo evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿cómo podrá tener otra vez sabor? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo de la cama, sino para ponerla en el candelero y que de luz a toda la casa. Que vuestra vida sea luz para los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo. »