Domingo XIV del T.O.
DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO C
Lectura del santo Evangelio según San Lucas
En aquel tiempo, Jesús eligió a setenta y dos discípulos y los mandó de dos en dos a todos los pueblos y lugares adonde a donde después pensaba ir él. Y les decía:
-La mies es abundante y los trabajadores pocos: rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa de dinero, ni de comida, ni sandalias; y no os paréis a saludar a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: «Paz a esta casa.» Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Quedaos en la misma casa, comed y bebed de las cosas que os den: porque el obrero tiene derecho a su salario.
No cambiéis de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: «Está cerca de vosotros el Reino de Dios»
Palabra del Señor
Domingo XV del T.O.
DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO C
Lectura del santo Evangelio según San Lucas
En aquel tiempo, un judío quiso probar a Jesús, ser acercó a Él y le dijo:
-Maestro, para ganar la vida eterna ¿qué tengo que hacer?
Jesús le dijo: Ya sabes la Ley, ¿qué lees en ella?
El judío contestó: -«Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.»
Jesús le dijo: -Bien dicho. Haz estas cosas y ganarás la vida eterna.
Pero el judío, queriendo parecer como persona justa, preguntó a Jesús: -Mi prójimo ¿quién es?
Jesús dijo: -Un hombre iba a Jerusalén, y unos ladrones lo desnudaron, le dieron una paliza y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote pasó por el mismo camino y, al verlo, dio un rodeo y se fue. Y lo mismo hizo un levita: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas y, montándolo en su propio caballo, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente sacó dos monedas y se las dio al dueño de la posada y le dijo: -Cuida de este hombre y lo que gastes de más te lo pagaré a la vuelta.
Y Jesús pregunto al judío: De estos tres ¿Quién crees que se hizo como hermano?
El judío contestó: -El hombre que tuvo misericordia con él.
Y Jesús le dijo: -Bien, haz tú lo mismo.
Palabra del Señor
Domingo XVI del T.O.
DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO C
Lectura del santo Evangelio según San Lucas
En aquel tiempo, entró Jesús en un pueblo, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.
Marta tenía una hermana llamada María, que, estaba sentada a los pies del Señor, y escuchaba su palabra.
Y Marta no paraba de trabajar en la casa; hasta que se paró y dijo:
-Señor, mi hermana me ha dejado sola con el trabajo de casa. Dile que me ayude.
Pero el Señor le contestó:
-Marta, Marta: estas preocupada y nerviosa con tantas cosas: pero sólo una es necesaria. Y tu hermana María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.
Palabra del Señor
APÓSTOL SANTIAGO
Lectura del Santo evangelio según S. Mateo
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de Juan y Santiago con sus hijos.
Y Jesús le preguntó: «¿Qué quieres?»
Ella contestó: «Manda que mis hijos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.»
Jesús le dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?»
Juan y Santiago contestaron: «Lo somos.»
Jesús les respondió:
"Mi cáliz lo beberéis; pero sentaros a mi derecha o a mi izquierda no puedo darlo yo, es para las personas para quienes lo tiene reservado mi Padre."
Los otros diez que lo habían oído se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo:
«Sabéis que los jefes de los pueblos no hacen las cosas con justicia. Vosotros no hagáis igual: el que quiera ser importante entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para dar su vida para salvar a muchos.»
Palabra del Señor