Domingo II de Adviento A
Lectura del santo Evangelio según San Mateo
Por aquel tiempo, Juan Bautista fue al desierto y predicaba diciendo:
Convertíos, porque está cerca el Reino de los Cielos. Así lo anunció el Profeta Isaías que decía:
Una voz grita en el desierto:
preparad el camino del Señor,
allanad sus senderos.
Juan llevaba un vestido hecho con piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y comía saltamontes y miel del campo.
Muchas personas iban a verle y pedían perdón por sus pecados y Juan los bautizaba en el río Jordán.
Al ver que muchas personas venían a que los bautizara, les dijo:
Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo. El os bautizará con el Espíritu Santo.
FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN
Lectura del Santo evangelio según S. Juan
El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, a visitar a una joven virgen novia de un hombre llamado José, de la familia de David; la joven se llamaba María.
El ángel, entrando a donde ella estaba, dijo: - Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú entre las mujeres-.
María se asustó al oír estas palabras, y no entendía el saludo del ángel.
El ángel le dijo: - No tengas miedo, María, porque Dios te ha visto con agrado. Por eso vas a ser madre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo de Dios, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, y reinará para siempre, y su reino no tendrá fin.
Y María dijo al ángel: - Tengo novio pero todavía no estoy casada, ¿cómo será posible las cosas que dices?
El ángel le contestó: - El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu prima Isabel que, a pesar de ser ya muy mayor está embarazada de 6 meses, porque para Dios no hay nada imposible.
María contestó: - Aquí está la esclava el Señor, hágase en mí según tu palabra -. Y el ángel se marchó.
Lectura del santo Evangelio según San Mateo
En aquel tiempo, Juan estaba en la cárcel y se enteró de las cosas que hacía Jesús. Entonces mandó a dos discípulos suyos a preguntar a Jesús:
-¿Eres tú la persona que estamos esperando o tenemos que esperar a otro?
Jesús les respondió:
-Id a decir a Juan las cosas que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia la Buena Noticia. ¡Y dichoso el que no se sienta defraudado por mí!
Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan:
-¿Qué fuisteis a ver en el desierto? ¿Fuisteis a ver a un hombre vestido con lujo?. Las personas que visten con lujo viven en los palacios. Entonces, ¿a qué fuisteis, a ver a un Profeta?
Sí, yo os digo que Juan es más que profeta; él es de quien está escrito:
«Yo envío mi mensajero delante de ti para que prepare tu camino.»
Lectura del santo Evangelio según San Mateo
La madre de Jesús estaba casada con José, y antes de vivir juntos resultó que ella esperaba un hijo, por obra del Espíritu Santo.
José, que era bueno y no quería denunciarla, decidió abandonarla en secreto. Pero estando dormido se le apareció un ángel del Señor, que le dijo:
-José, hijo de David, no tengas miedo en llevarte a María, tu mujer, porque el niño que va a nacer viene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el profeta:
Mirad: Una mujer virgen dará a luz un hijo,
y le pondrá por nombre Emmanuel
(que significa: «Dios-con-nosotros»).
Cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.
MISA DEL GALLO
Lectura del Santo Evangelio según S. Lucas
En aquellos días hubo un decreto del emperador Augusto, ordenando hacer un censo del mundo entero.
Y todos iban a inscribirse, cada uno a su ciudad.
También José, que era de la casa y familia de David, fue a la ciudad de David, que se llama Belén, para inscribirse con su esposa María, que estaba embarazada. Y mientras estaban en Belén, María dio a luz a su hijo, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada.
En aquella región había unos pastores que estaban por la noche al aire libre, cuidando su rebaño.
Y se les apareció un ángel del Señor en medio de una luz fuerte y los pastores tuvieron miedo.
El ángel les dijo: —No tengáis miedo, os doy una buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Enviado de Dios, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
De repente, alrededor del ángel, aparecieron más ángeles que alababan a Dios, diciendo:
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra, paz a los hombres que Dios ama.
MISA DE NAVIDAD
Lectura del Santo Evangelio según S. Juan
En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.
La Palabra en el principio estaba junto a Dios.
Por medio de la Palabra se hicieron todas las cosas, y sin la Palabra no se hizo nada.
En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla la rechazó.
La Palabra era la luz verdadera, que da luz a la vida de los hombres.
La Palabra vino al mundo y estaba en el mundo;
el mundo se hizo gracias a la Palabra, y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
Pero a las personas que sí la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.
Estos no han nacido de Sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo Hombre, y vivió entre nosotros, y hemos visto su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.
FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA
Lectura del santo Evangelio según San Mateo
Cuando se marcharon los Magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
-Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.
José se levantó, cogió al niño y a su madre de noche; se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes.
Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció otra vez a José en sueños y le dijo:
-Levántate, coge al niño y a su madre y vuelve a Israel; porque ya han muerto los que querían matar al niño.
Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel.
Pero al enterarse José de que un hijo de Herodes era el nuevo rey tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se fue a Galilea y se quedó en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría nazareno.